¿Qué es la marca personal?

Este concepto, que seguramente hayas escuchado antes, nació en Estado Unidos. El creador fue el escritor Tom Peters, a raíz de su artículo titulado “The Brand Called you”. A menudo, se hace referencia al término como a la visión que tienen los demás de nosotros, a la “huella” que dejamos en ellos, bien entendido desde el punto de vista personal o de nuestra empresa.

Cómo definir mi marca personal

Para crear esa imagen con la que quieres ser identificado tendrás que hacer un ejercicio de análisis, en el que se definirán 3 puntos clave:

• Autoconocimiento: A menudo el paso más difícil, pues no sabemos con exactitud (o confundimos) nuestro valor diferencial. Tendrás que plantearte qué es lo que te diferencia del resto, qué puedes aportar que no aporten otros y cómo quieres que te reconozcan (aquí interviene el “tono” de tu marca, la estética, valores, etc.)

• Estrategia personal: En este punto tendrás que definir bien tus objetivos, tu propuesta de valor, el mensaje que quieres transmitir y el público al que te dedicarás. Recuerda marcar metas específicas, medibles, alcanzables, relevantes y temporales.

• Visibilidad: Una vez cubiertos los pasos anteriores sólo te faltará contar al mundo quien eres. El networking te ayudará a aumentar contactos, crear colaboraciones y generar reconocimiento cuando estés empezando. Las redes sociales son uno de los medios más utilizados para este fin y sólo hace falta ver cómo influencers y empresas dedican tiempo a que su presencia online sea coherente y acorde a cómo quieren ser vistos. Por último, no debes olvidar los blogs, un medio ideal para generar buen contenido y crear relaciones duraderas.

Algunos ejemplos de marca personal

Para entender de una forma más gráfica a qué se refiere esto del personal branding, veamos algunos ejemplos tanto personales como corporativos:

Centrándonos en personajes públicos, casos como Risto Mejide, quien a través del personaje que él mismo se ha creado (gafas ahumadas y de carácter polémico) consigue logra esa diferenciación; o sin necesidad de tanta excentricidad, Will Smith, sencillo y cercano, son buenos ejemplos de marca personal. En el campo del marketing tenemos, por ejemplo, a Elia Guardiola, docente y conferencista internacional cuyo factor diferencial es su naturalidad y cercanía.
A nivel empresa, BMW y Mercedes serían buenos ejemplos a comparar. Ambos dentro de la categoría Premium en su sector, pero el carácter más deportivo y juvenil del primero, se distinguiría de esa esencia más clásica del segundo.

Ahora que ya sabes un poco más acerca de la marca personal, desde nuestra agencia de comunicación y community management de Jaén te recomendamos que te pongas manos a la obra y ¡empieces a trabajar en cómo quieres mostrarte al mundo!